El Madrid vuelve a ganar al Barça y el árbitro lo remata
| 04 Marzo 2013 - 11:54 h.
Y van dos en una semana. Decididamente el Barça no sabe responder al fútbol físico. La diferencia de los 16 puntos lo ha aletargado. Algunos pensarán que es mejor para la marca Españaque no tanto independentismo.
El fútbol visto de otra manera
El Madrid iguala al Barça. Neta superioridad madridista. El Barça entra en crisis. Mourinho salva el bache de la autogestión. Messi se ausenta de los clásicos. Cristiano está en el mejor momento de su carrera. Un extraordinario Varane se gana la titularidad. Cualquiera de estos titulares pueden ser válidos para la prensa oficial en esta España nuestra de la peineta, donde se pasa de la depresión al apogeo en un día. Sin embargo un analista crítico debe separar la humareda para ver la realidad. El Barça le sigue sacando al Madrid la friolera de 13 puntos. La Copa del Rey todavía no está ganada. Y el martes le espera la reválida del Manchester donde esperemos no echar de menos las paradas milagrosas del santo Casillas.
Desde el punto de vista del fin justifica los medios, del resultadismo por encima de todo, nada que objetar. El Madrid ha ganado los dos clásicos, es una evidencia. ¿Y el juego?
Esa es otra cuestión. En el fútbol hay instantes que definen un partido. Respecto al Barça, se ha demostrado que no ha conseguido la autogestión sin su primer entrenador. Lo siento por Roura, demasiado está haciendo. Guardiola es mucho Guardiola. Un simple detalle lo demuestra: en el descanso del partido de Copa el Barça salió seis minutos antes. Ausente Tito, esa es una de las explicaciones de las derrotas. La otra, la pérdida de intensidad, de chispa y de efectividad. No por Messi, que sigue marcando, sino por la ausencia de Xavi. Unos ven el fútbol del Barça centrado en Messi. Los analistas serios piensan que Xabi es el eje de todo, el equilibrio, como Puyol es el alma y cuando el bajito no funciona, o no está, el Barça se diluye. Algo así como la Cataluña de Más comparada con la de Pujol.
Respecto al Madrid, parece que la afición está encantada con estas victorias. ¿Toda? Por muchos reservas que se saquen ¿no hay nadie que se cuestione que no se puede jugar en el Bernabeu con un 4-5-1 y encima en su propio campo? Con la salida de Cristiano y Khedira se pasó a un 4-3-3 que ganó el partido. Y aquí está el segundo detalle: primera internada de Ronaldo y tarjeta amarilla a Piqué. En otra más fuerte que hizo él no hubo el mismo rasero. Independientemente de las polémicas que saldrán por lo del penalti a Adriano o la expulsión a Valdés, el Barça no se sabe defender cuando el árbitro permite el fútbol de pierna fuerte. Le ocurrió con el Rubin Kazan, con el Inter y con el Chelsea.